Al hilo de la estética kantiana, de sus supuestos y de los problemas que ella deja sin resolver, el trabajo intenta despejar el concepto de apariencia estética en Schiller. La definición schilleriana de la belleza como “libertad en la apariencia”, no solamente constituye una original prosecución del primado de la razón práctica y de la libertad en Kant, sino además constituye una peculiar reivindicación de la apariencia sobre la misma “realidad”. Sin embargo, Schiller se esfuerza en mantener y conciliar la específica ambigüedad del término “apariencia”: libertad en la apariencia es, al mismo tiempo, libertad aparente y libertad aparecida.